Esas penas impertinentes…

26 03 2008

A mí me gustaría llegar a viejo (bueno, quiero decir, más viejo), ser abuelo, contar batallitas a mis nietos, sentarme en un banco y echarle de comer a los gorriones (a las palomas no, no me gustan, o al menos no me gustan las palomas de ciudad, son como ratas volantes, no son aves, además están deformes, no tienen patas, tienen muñones…. bueno ya). Cuando pienso en eso, a veces me entra una pena anticipada, y sin embargo, impertinente: nunca se podrá dar. Me entra pena porque pienso que, a lo peor, no llego a viejo (más viejo). A lo peor no conozco a mis nietos, o no les puedo contar batallitas, o no llego a sentarme en un banco del Retiro a ver anochecer y darles de comer a los gorriones.

A lo peor me muero antes.

Y eso me da pena, pero es una pena anticipada e impertinente. Anticipada porque no es algo que ocurra ahora, evidentemente. Impertinente porque nunca se podrá dar. No, no es que yo esté seguro de que voy a llegar a viejo (más viejo), evidentemente. ¿Quién lo está? Pero de lo que estoy seguro es de que si no llego, si me muero antes, y no conozco a mis nietos, ni les puedo contar batallitas, ni puedo sentarme en un banco a darle de comer a los gorriones,… no echaré de menos nada de todo eso, no sentiré pena. Porque simplemente no existiré. Parece una obviedad, y lo es. Así que ¿Por qué perder tiempo y ganar desasoiego sintiendo una pena que nunca se podrá dar?

j.


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Un comentario

29 03 2008
Luisa

A mi no me da pena morirme. A mi me da pena leer comentarios así sobre las palomas. Las palomas, con muñones y con el asco que ahora generan, no son más que la consecuencia de nuestras actividades, de nuestra desastrosa y descontrolada manera de “crecer”. Si hubiéramos conseguido ser más respetuosos con nuestro entorno las palomas no se hubieran convertido en esa plaga que tanto nos molesta. Si hubiéramos conseguido ser más respetuosos no dejaríamos a nuestros hijos y nietos la tierra que les estamos legando. Quizá por eso no me da pena morirme.

Ya somos dos impertinentes: tu pena anticipada y yo

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