Este es un libro que parece escrito como el guión de una película de cine. Leerlo es como ver la película del libro. Finalmente, pese a la ternura de muchos momentos, sería una película dura, adecuada para los hermanos Cohen o Clint Eastwood. No en vano, seguramente, el autor, William Saroyan, fue un prolífico y exitoso dramaturgo también (ganó el Pulitzer en 1940 por The time of your life). Se lee muy rápido. Tiene un lenguaje sencillo y directo, diálogos abundantes, no hay profundizaciones expresas. La reflexión queda para el lector inducida sutil, casi subliminalmente, pero de manera muy eficaz, por la historia contada, por su dinámica. La traducción es correcta aunque con algún pequeño desliz que debería haber sido corregido en la edición. El argumento es sencillo, una pareja con problemas, el esfuerzo de ambos por rescatar lo que se va perdiendo. Es tierno la mayor parte de las veces. Otras, pocas pero algunas determinantes, tremendamente duro. Algunas de estas son innecesarias pudiendo haberse resuelto mucho mejor sin necesidad de recurrir a la violencia física. Me hubiese gustado que las personalidades hubiesen tenido algo más de margen de juego, no tan al límite, un poco más de capacidad de tamponar los sentimientos. Tal vez eso fuese menos dramático pero creo que más real. Hay un aire cálido y polvoriento en el ambiente de la historia. La descripción casi trae el sol de los viñedos de California a la piel y el sabor ácido y aromático de las uvas negras a la boca. La relación con los vecinos es atípica para nosotros. Habitual en ambientes provincianos de Estados Unidos, herencia del espíritu de los colonos que se establecieron allí, siempre dispuestos a ayudarse mutuamente. No tan habitual aquí, algo más recelosos. Reacciones de los personajes a veces un tanto extremas, pero asumibles. Lo que me resultó muy bien logrado es la visión del mundo, de lo que pasa, que tienen los hijos de la pareja, pequeños aun. La visión esperable de un niño de 10 años, Red, y una niña de 5 o 6, Eva, pero ¡tan bien escrito!… ¡simple y genial!
El final del libro se precipita un poco, pero es que es tan difícil hacer un final que crece sin llegar a ser predecible…
La conclusión, un libro interesante que aborda la posesión, el recuerdo anticipado de la traición, la incomprensión, la infidelidad,… y finalmente la incomunicación, el aislamiento de la persona, la desintegración afectiva, la protección de la tribu, del grupo, de la familia,… ¿qué le pasa a la mujer, Swan? ¿por qué está tan sola? Todo esto se queda dentro del lector y da qué pensar algún tiempo después de leer el libro. Por eso digo que no hay profundización expresa en estos temas ni casi en ninguno en el texto, pero la sensación y la reflexión se agarra al recuerdo, subliminalmente. Insisto, se podría hacer una película con él, la adaptación sería innecesaria, ya está hecha. Es un libro que merece la pena, sin duda.
El autor, William Saroyan (1908-1981), era para mí, un completo desconocido. De origen armenio-americano el libro refleja muy bien lo que fue su infancia (después de los 9 años) entre viñedos de California (nació y vivió en Fresno, California) y el espíritu de grupo del inmigrante.
Leeré algo más de este autor, por ejemplo La Comedia Humana que según dicen es su obra maestra.
j.
Cosa de Risa. William Saroyan. 2008. Editorial Acantilado. 205 páginas. 15 euros.


el quuento estaa muii wenoo..!
lo estoii estudiamdo em mii qolee i la veerdad qe me gusta muchooo…
feliiciitoo a William..jajja!
um bsoop!
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