La Luna estaba casi en cuarto creciente cuando el Apollo XI se posó en ella

21 07 2009
Con esta entrada en mi blog no voy a ser muy original. Tampoco pretendo serlo (con esta ni con ninguna otra,… o sí :-)). De hecho, como no soy muy visitas-wise (vamos, que no es que me preocupen mucho las visitas que recibe mi blog) la cuelgo en el blog justo fuera de fecha. Por un día. Sí, efectivamente, es sobre la Luna. No tenía previsto poner nada. Si así fuera lo hubiese hecho hace una semana o dos, por aquello de captar la atención justo antes del 40 aniversario de la llegada del hombre a la Luna, que fue ayer, 20 de julio; después de ese día, no nos engañemos, la cosa pierde interés… Pero después de ver el programa que emitió TVE1 ayer, sobre este acontecimiento histórico, el que presentó Jesús Hermida, pues no puedo por menos que escribir algo.
 Buzz Aldrin en la luna

 La razón es muy simple. Ya sabía (quién no?) que Jesús Hermida es un histriónico inveterado. Aunque se le pueda coger cariño e, indudablemente, haya marcado un estilo, se ve demasiado a sí mismo, se quiere mucho, dedica tanto a sí, a cómo lo dice, que lo que dice se desvanece, no se sabe bien de qué ha hablado. Sus frases son eternas, incluso                    las               más                                                simples. Pero, en fin, es un histórico y ha tenido la suerte de vivir el momento histórico de la llegada de Neil Armstrong y Buzz Aldrin a la Luna en el verano de 1969.

 El programa de ayer, sinceramente, fue una pena. Vacío y sin sustancia. Muchos de los invitados parecían aburridos. Parece que la “fórmula Hermida” es historia también. Sin embargo, lo que no le perdono, de ninguna manera, es que, por quedar bien, se monte una historia que no ha sido verdad, o peor, que es claramente mentira!!! Solo por quedar bien y dibujar algo que, probablemente, no pasó. Es infantil, y a la edad de Jesús Hermida y su supuesta venerada profesionalidad, no es tolerable. Es más, inevitablemente, me hace poner en duda las otras cosas que cuenta, aunque hayan sido verdad! Pero no lo puedo saber, si lo dice Jesús Hermida, ya no!
 Bien, ya voy, la “gran mentira” (bueno, no es tan grande, pero innecesaria). Hacia el final del programa, uno de los invitados le preguntó qué había sentido él (Jesús Hermida) ese día, en el que desde Cabo Kennedy puso palabras a la retransmisión de las imágenes de Armstrong y Aldrin dando saltitos en la Luna. A saber qué hizo o dejó de hacer, pero su respuesta empezó algo así como “cuando salí de la sala de prensa eran cerca de las doce de la noche. Salí fuera y hacía una noche de verano magnífica, con una luna llena impresionante, muy apropiada para la ocasión” luego dijo algo de tumbarse en la hierba y mirar el cielo y más adelante algo sobre tirarse a una piscina vestido, tal como estaba… Bien, sobre esto último no entro (aunque ya dudo que lo hubiese hecho – esto es gratuito por mi parte, pero una vez que pillas a un mentiroso es difícil creerle luego), pero LO DE LA LUNA LLENA!!!!!! Es mentira. Y debería de saberlo, si tanto se jacta de conocer los detalles del viaje a la Luna!!!!

 Realmente, era casi cuarto creciente. Y es que el viaje se programó así a propósito. La Luna es muy homogénea en su coloración y apenas tiene contrastes. Cuando hay Luna llena, el Sol incide verticalmente en la cara que de la Luna que vemos y no se pueden apreciar las irregularidades del terreno. Se ven los famosos “mares” y los cráteres más grandes y nada más. Sin embargo, cuando está en cuarto creciente (o menguante) el Sol incide tangencialmente sobre la superficie de la cara visible de la Luna, y en aquellas zonas cerca del “terminador” (la línea donde se pasa de claridad a oscuridad) las montañas, cráteres, irregularidades, peñas, piedras, pedruscos y arenillas, producen sombras que permiten verlas fácilmente. Cuanto más nos alejemos del “terminador”, hacia los lados, menos contraste tenemos y más difícil es ver la orografía del terreno. Por un lado, porque aun está en oscuridad, por el otro porque el ángulo de incidencia del Sol es mayor y las sombras que se producen son menores.

Lunas2

La Luna llena y en Cuarto creciente. El punto rojo indica donde alunizó el Apollo XI. En el momento del alunizaje la Luna aun no estaba en Cuarto creciente, con lo que el “terminador” estaba próximo al punto de alunizaje.

La NASA, hábilmente, eligió un momento en el que el lugar elegido para que el módulo lunar Eagle del Apollo XI se posase en la Luna (lo que se llamó “Base Tranquilidad”) estuviese en el terminador, de tal manera que el juego de luces y sombras fuese óptimo para que Armstrong y Aldrin pudiesen ver bien dónde iban a posar el LEM (la abreviatura del Eagle: Lunar Excursion Module, aunque posteriormente la palabra Excursion se la quitaron porque les pareció poco serio, con lo que se quedo como LM, aunque se pronunciaba igual). Así que de Luna llena la noche en que se retransmitió la llegada del hombre a la Luna, nada. Casi cuarto creciente, que es además el que se ve en la primera parte de la noche (el cuarto menguante se ve al amanecer). Además, teniendo en cuenta donde estaba el señor Hermida (Florida) a las 12 de la noche la Luna ya se había puesto tras el horizonte hacía tiempo!!!. Las señales de televisión de la excursión lunar fueron recibidas desde la gigantesca antena de 64 metros de diametro del Observatorio Parkes del CSIRO, en Australia, al norte de cerca de Canberra, que era desde donde era visible la Luna en ese momento (tampoco era visible desde Madrid, por eso las afirmaciones de que las señales de Armstrong poniendo el pie en la Luna se recibieron en la antena de Robledo de Chavela en Madrid no son verdad. Aquí tampoco se veía la Luna a esas horas, difícilmente se podía recibir la señal).

Antena Parkes2

Hay una película (novelada) del año 2000 de cómo recibieron las señales en la antena de Parkes que es interesante y entretenida (creo que está bien ambientada). En español se tituló “La Luna en Directo”, en versión original se tituló “The Dish” (que hace referencia a la antena que recibió las señales).

La Luna en Directo

Es más, ni el día del despegue era Luna llena. El cohete Saturno V que propulsó al Apollo XI a la órbita terrestre despegó el 16 de julio de 1969. Esa noche había Luna nueva, o sea, que no se veía. Podéis comprobar las fases lunares de julio de 1969 en este sitio y veréis que no me he inventado nada (aparte de que siempre me han interesado estas cosas del espacio).
 
 Calendario lunar 

Bueno, sí, reconozco que a lo mejor me he pasado un poco y que he sobre-reaccionado con esta pequeña mentira de Jesús Hermida, pero qué necesidad tenía? Solamente por montar una escena romántica?!!! Vamos, que no!! Como a tantos otros, a mí el Apollo XI y la llegada a la Luna me marcó mucho y es un acontecimiento de esos míticos que raramente pueden vivirse en una vida,… como para que venga ahora alguien a manchármelo! Insisto, que no Jesús, que no!!! Que no era necesaria esa mentira. Y además, hasta lo contaste mal, sin gracia, artificial,…

Algún que otro invitado claramente también se inventó un historia para la ocasión, pero eso es menos importante (ganas de ser protagonistas…).

j.


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